Outsourcing: ¿Qué es y cómo funciona?

Por Luis Uranga.


El outsourcing o externalización de servicios se convirtió, durante los últimos años, en la técnica más atractiva e innovadora para administrar una empresa. Ante una economía más competitiva, los empresarios se enfrentan a nuevos retos que les exige concentrar sus esfuerzos en la actividad principal de la empresa o su core business. Es por esto que las empresas contratan servicios de outsourcing, para enfocarse en mejorar el posicionamiento de su mercado.

Si nuestro interés es contratar una agencia o firma de outsourcing, es fundamental entender qué es y cómo funciona la externalización de servicios.



¿Qué es un outsourcing?

Un outsourcing o tercerización, es una modalidad de administración que consiste en delegar ciertas tareas específicas -que no forman parte del giro principal del negocio- a terceros. Dejar a cargo de terceros las funciones inherentes, permite dedicar más esfuerzos y tiempo a hacer más competitiva a la compañía. Este proceso depende de las necesidades de la empresa.

Los beneficios más importantes del uso de esta técnica, son:

- Contar con expertos que dominen la materia.

- Disminuir el margen de errores operativos porque se asigna un profesional calificado para atender la petición.

- Ahorrar tiempo y capital al no capacitar un departamento operativo, administrativo o financiero.

- Mayor orden en las funciones básicas de la empresa.

- La compañía puede enfocarse totalmente en el desarrollo de estrategias comerciales.

- Agilizar y economizar los procesos productivos.



¿Cómo funciona el outsourcing?

Se trata de crear alianzas con firmas de colaboración que hagan mejor los procesos complementarios de la empresa. De acuerdo con Rubén Dávalos (2017), socio de seguridad social y servicios fiscales en remuneraciones de KMPG México, crear una buena relación entre cliente y proveedor permitirá que la tercerización sea exitosa.

Para Dávalos (2017), esto es posible si ambas partes definen las tareas que se deben realizar, la calidad del servicio de outsourcing, los entregables y las responsabilidades que asumen entre sí. Es decir, la tercerización debe ser transparente y responsable.

Se pone hincapié en crear una buena relación entre cliente y proveedor desde el comienzo para prevenir:

- Carecer de personal para asumir las responsabilidades del negocio cuando no queramos seguir con el servicio de outsourcing.

- Tener una experiencia desagradable con el servicio de subcontratación por no hacer bien su trabajo.

- Volverse dependiente de un tercero.

En nuestra experiencia, los clientes han pasado malos ratos con terceros por algún choque cultural, falta de compromiso o capacidad para ejecutar las funciones que se les delegan. Para evitar los puntos anteriores, una firma de outsourcing debe convertirse en un departamento más de la empresa que sea capaz de adoptar su cultura y sistema. En otras palabras, ser flexible tanto a las necesidades del cliente como al core de la empresa.

La subcontratación de servicios sigue siendo una herramienta bastante atractiva para las empresas. La mejor forma para beneficiarse del servicio de outsourcing es a través de la flexibilidad que la agencia o firma ofrece.


RECOMENDACIONES:

- No des en outsourcing las actividades principales de la empresa. Por ejemplo, Apple, no solicitaría a un tercero el diseño de sus productos, porque es parte de su giro principal, pero sí lo haría con su nómina a través del outsourcing de personal.

- Compara tus costos actuales con los costos de un proceso de outsourcing. Valora si tu empresa necesita contratar a un tercero.


BIBLIOGRAFÍA:

- Dávalos, R. (2017). Tendencias en servicios de outsourcing: aspectos fiscales. KPMG. Recuperado de https://home.kpmg.com/mx/es/home/tendencias/2017/08/tendencias-en-servicios-de-outsourcing-aspectos-fiscales.html



Por Luis Uranga




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